ArmA Armed Assault
El estudio de desarrollo checo Bohemia Interactive saltaba
a la fama con el lanzamiento de su impresionante Operation
Flashpoint para PC, un juego de acción en primera persona en el que
encarnábamos a un soldado que debía combatir en un conflicto
derivado de la Guerra Fría, y que destacaba por el increíble nivel
de realismo que el equipo de desarrollo fue capaz de alcanzar. En
pocas palabras, podríamos definir a su obra como el simulador bélico
más espectacular y realista del momento; un título en el que
debíamos comportarnos verdaderamente como un soldado, olvidándonos
por completo de los actos heroicos porque estos, en la mayoría de
ocasiones, desembocaban irremediablemente en la muerte de nuestro
protagonista. Sin embargo, el realismo no quedaba circunscrito
únicamente a la actitud que debíamos tomar a la hora de enfrentarnos
a cada batalla, sino que la propia representación de la guerra, con
enemigos asediándonos desde todos los frentes, o soldados aliados
pidiendo ayuda tras ser heridos por las armas rivales, lo convertían
en una experiencia lúdica tremendamente espectacular.
Ahora, tras tantos años de espera por parte de sus seguidores, la
compañía nos ofrece un nuevo simulador de guerra en el que
volveremos a disfrutar de un intenso juego de acción en primera
persona que mantiene todas las señas de identidad del clásico
Operation Flashpoint, pero ambientándose en un nuevo conflicto
bélico en el que las armas y vehículos de guerra más actuales
cobrarán un gran protagonismo.
La guerra no es un juego
Armed Assault se trata, como decimos, de un juego de
acción en primera persona tremendamente realista en el que deberemos
estudiar cada uno de nuestros movimientos para evitar ser abatidos
en el campo de batalla. En este sentido, tanto el planteamiento
jugable como la estética del juego serán similares a lo visto en
Operation Flashpoint, ya que básicamente todo funcionará igual
que en el anterior trabajo de Bohemia Interactive. Por tanto,
volveremos a disfrutar de un título en el que la premisa “lo más
realista posible” cobrará un gran protagonismo, ya que nada más
empezar la partida tendremos que tener en cuenta que la guerra, tal
y como nos la presentan los desarrolladores, no se trata un simple
juego de disparos entre dos grandes ejércitos.
Como en Operation Flashpoint, en Armed Assault
controlaremos a un soldado que en determinados momentos de la
partida actuará como líder de un escuadrón de combatientes, lo que
lógicamente modificará nuestro estilo de juego, y en el que además
podremos controlar todo tipo de vehículos para realizar las
distintas labores que se nos irán encomendando. Y aunque en un
primer momento tantas opciones de juego, unidas al increíble nivel
de realismo alcanzando, puedan llegar a resultar algo difíciles de
dominar por los usuarios noveles a la serie, tras superar los
diversos tutoriales que los desarrolladores han implementado
podremos saltar sin problemas al campo de batalla. Aún así, siempre
resultará difícil adaptarse al exigente estilo de juego que se nos
propone en Armed Assault.
A grandes rasgos, podríamos fragmentar el sistema de control del
juego en tres grandes apartados: movimientos de nuestro soldado en
tierra, control de vehículos de toda clase, y sistema de órdenes a
las unidades bajo nuestro mando. En el primero de los casos, todo
funcionará como en la mayoría de juegos de acción, encontrándonos
aún así con una gran cantidad de opciones a las que accederemos a
través de las teclas de acción, que por supuesto podremos modificar
en cualquier momento. De este modo, por ejemplo, en medio de una
refriega podremos consultar el reloj o la brújula para guiarnos, o
emplear los binoculares para buscar a los enemigos ocultos entre los
árboles.
También podremos ladear a nuestro protagonista para que se asome
usando las esquinas de los edificios como cobertura, o realizar
movimientos de cuerpo a tierra, caminar agachados, o correr a toda
velocidad para ir adaptándonos a las diversas situaciones
comprometidas en las que nos veremos envueltos. En estos casos, como
explicábamos, deberemos actuar con sumo cuidado teniendo siempre en
cuenta lo que haríamos si de verdad estuviéramos en medio de una
guerra, por lo que nunca, y esto debe quedar claro, podremos salir
corriendo en dirección a los enemigos disparando como locos. En
primer lugar porque dispararemos balas en todas direcciones sin
acertar en ningún blanco (si no nos estamos quietos el fusil no
dejará de moverse); y segundo porque antes de dar el primer paso ya
estaremos en el suelo con una bala incrustada en la cabeza.
El nivel de realismo llega en Armed Assault a tal extremo
que cada arma se comportará de una forma distinta, lo que
lógicamente nos obliga a conocer las características de cada una de
las mismas para hacer frente a los enemigos con mayor efectividad. Y
por supuesto, en cuanto a la munición, de nuevo tendremos que actuar
con cabeza pensando que cada cargador tendrá un número limitado de
balas, por lo que recargar tras haber efectuado pocos disparos
significará perder un cargador entero repleto de balas que después,
seguramente, nos vendrían de perlas para salir victoriosos de una
emboscada enemiga. Sin embargo, el racionar la munición no será la
única vía de escape a la hora de sobrevivir a los ataques enemigos,
ya que también ayudará el hecho de atender constantemente a las
indicaciones de los soldados en el campo de batalla. En estos casos,
estemos o no controlando al escuadrón, cada soldado, de forma
individual, nos indicará dónde hay enemigos (todo con jerga
militar), la situación en la que se encuentran (si están heridos,
bajo fuego, sin munición…), o directamente nos darán órdenes que en
muchos cosas, obligatoriamente deberemos cumplir.
En este tipo de situaciones, cada vez que recibamos una orden
nosotros deberemos confirmar que la hemos escuchado, o indicar al
menos que ya la hemos cumplido. Estas acciones se llevarán a cabo
mediante el sistema de comunicación que también emplearemos para
impartir órdenes entre nuestras unidades, lo que al principio puede
resultar algo complejo por la dificultad de controlar a tantas
tropas, ya que en ocasiones podremos llegar a tener hasta casi una
decena de soldados bajo nuestro mando; como por la intensidad de las
batallas, que casi no nos permitirá ni estar un segundo quietos para
organizar a nuestro escuadrón (los francotiradores pueden hacernos
polvos). No obstante, los desarrolladores han intentado simplificar
este sistema de órdenes asignando a cada unidad una tecla (de la F1
hacia delante), lo que nos permite asignar tareas a cada soldado de
forma individual, o hacerlo en pequeños o grandes grupos. Tras
realizar esta selección, en pantalla aparecerá un menú desplegable
con una serie de acciones (moverse, situación, replicar…) que
estarán asignadas al teclado numérico, y en las cuales habrá a su
vez una gran cantidad de órdenes referidas al tipo de acción
escogida, que serán las que lanzaremos constantemente en medio del
campo de batalla. De este modo, por ejemplo, si queremos que
nuestras tropas avancen hacia un punto determinado, escogeremos
primero la acción “moverse”, para después escoger la orden que más
nos interese en el momento: “avanzad junto a nosotros”, “id al punto
marcado como objetivo”, etc.
Todas estas órdenes jugarán un papel importantísimo en el
desarrollo de la acción ya que lógicamente nosotros solos nunca
podremos abatir a la ingente cantidad de enemigos que nos
encontraremos en pantalla, por lo que en más de una ocasión
podremos, y deberemos, superar las misiones sin efectuar ni un solo
disparo (ya se encargarán nuestras tropas de hacerlo). Sin embargo,
también habrá ocasiones en las que necesariamente necesitemos del
apoyo de vehículos de combate para superar los distintos desafíos en
los que nos veremos envueltos, ya que en ocasiones tendremos que
recorrer grandes distancias para alcanzar nuestros objetivos, o
sencillamente necesitaremos de una mayor potencia de fuego para
terminar con los enemigos. En estos casos, no siempre seremos
nosotros los encargados de pilotar los vehículos, ya que podemos
actuar como artilleros también, o quedarnos sentados en su interior
esperando a que nuestros compañeros hagan todo el trabajo. Como en
el resto de apartados, Armed Assault nos ofrece un
impresionante nivel de libertad a la hora de actuar, por lo que en
la mayoría de ocasiones seremos nosotros los que decidamos cómo
afrontar cada batalla.
Esta libertad queda patente además en el novedoso mapa
estratégico en el que se nos presentará toda la región en conflicto,
con los avances de nuestras fuerzas y el de los rivales, y los
posibles destinos a los que podremos dirigirnos para seguir
progresando en la guerra. De este modo, seremos nosotros los que
decidamos qué misiones llevar a cabo y cuales no, teniendo a nuestra
disposición una serie de valoraciones acerca de cada una de las
zonas que visitaremos, para saber si nos conviene o no actuar en las
mismas: en algunos lugares puede haber una gran cantidad de
enemigos, pero nuestro ataque les cogería por sorpresa así que
debemos valorar si nos interesa o no asediar la zona. Aún así,
independientemente del escenario que escojamos, disfrutaremos de una
gran variedad de misiones ya que en ocasiones estaremos asediando a
los enemigos en sus campamentos, para después defender nuestros
puestos de un impresionante asedio rival, o combatir en medio de las
calles de las diversas ciudades de la región con varios civiles
intentando escapar de los daños colaterales.
El desarrollo de las misiones, como en Operation Flashpoint,
destacará por el realismo a la hora de plasmar los distintos
objetivos que tendremos que cumplir. En la mayoría de ocasiones,
comenzaremos la partida con unos objetivos claros pero después, tras
combatir durante minutos a los enemigos, las cosas pueden cambiar
radicalmente, lo que nos obligará a actuar en consonancia a los
nuevos acontecimientos: una emboscada puede echar al traste nuestro
ataque y, por tanto, nuestro objetivo principal dejará de ser el
ataque para convertirse en la defensa y huida. Y son este tipo de
situaciones las que convierten a Armed Assault en un título
especial. Durante todo este artículo no hemos dejado de resaltar el
realismo con el que nos encontraremos en el juego, pero es que es un
punto que debe quedar claro. Nosotros podemos estar unos veinte
minutos avanzando por un escenario inmenso mientras eliminamos a los
enemigos junto a nuestros compañeros para después, por culpa de un
error estúpido, recibir un balazo y morir en el acto. Todos nuestros
progresos se irán al traste y nos tocará de nuevo comenzar la
misión.
Este hecho de seguro que encantará a los aficionados al clásico
de Bohemia Interactive, pero en más de una ocasión la muerte
de nuestro protagonista se traducirá en frustración por nuestra
parte ya que nuestros aliados actuarán de forma poco lógica,
dejándonos vendidos en el campo de batalla en más ocasiones de las
deseadas. Y es que la inteligencia artificial en este tipo de juegos
debe ser uno de los elementos más depurados, ya que de ella depende
que la sensación de realismo sea completa o no. Por desgracia, en el
caso de Armed Assault no llega a ser tan buena como cabría
esperar. Si bien son entendibles algunos errores cometidos por los
enemigos, como tenernos delante y no disparar, o correr hacia
nosotros como si de un juego de tiro al pato se tratara, son menos
justificables los errores que sufriremos por parte de nuestros
compañeros, que en más de una ocasión no actuarán según las órdenes
indicadas (podemos pedirles que nos sigan y ver como se van en otra
dirección), o directamente harán su propia guerra dejándonos
completamente de lado. Aún así, esto no quiere decir que la
inteligencia artificial sea desastrosa, ya que también nos
encontraremos con momentos brillantes en los que tanto los aliados
como los enemigos se enzarzarán en batallas tremendamente
espectaculares.
Recreando una guerra
Como ya ocurriera con Operation Flashpoint, en Armed
Assault nos encontraremos con un título sobresaliente a nivel
audiovisual, ya que tanto su apartado gráfico como el sonoro nos
sumergirán de lleno en un gran conflicto bélico. Para empezar, cabe
destacar el impresionante tamaño de los escenarios en los que
combatiremos, ya que perfectamente podremos pasarnos cinco minutos a
vehículo avanzando en línea recta sin avistar el final del entorno.
Y lo mejor es que los escenarios no serán meros páramos desérticos
con estructuras clónicas, sino que en nuestro camino nos
encontraremos con pueblos abandonados, pequeñas casas rodeadas de
cadáveres, zonas montañosas, o bosques con enemigos esperando la
menor oportunidad para abatirnos. También destacan los efectos de
luces, muy logrados en todos los sentidos, ya que podemos quedarnos
incluso cegados por la luz del sol; o la ingente cantidad de
unidades que llegarán a mostrársenos en pantalla.
Los efectos de partículas (el humo de las explosiones, por
ejemplo) también han sido trabajados concienzudamente por parte de
los desarrolladores, de nuevo destacando el gran nivel de realismo
logrado en dicho efecto. En este caso, cada vez que un vehículo
estalle veremos como enormes columnas de humo negro cubrirán el
cielo de forma creíble, resultando impresionante si son varias las
columnas que se alzan sobre el horizonte, mientras que los obuses de
nuestra artillería continúan masacrando a los enemigos en la
distancia. Por último, tampoco podemos dejar de lado el modelado de
las unidades de combate y los vehículos, que en el segundo de los
casos resultará impresionante por el esmero a la hora de diseñar
todos los interiores de cada uno de los vehículos que podremos
controlar. También los soldados estarán bien diseñados, aunque su
acabado y animaciones no resultan tan espectaculares y realistas
como otros elementos del juego. A todo esto, debemos añadir que el
juego funciona de manera fluida en equipos de gama media con un buen
nivel de detalles, por lo que la optimización del motor gráfico es
otro tanto a favor de los desarrolladores.
En lo referente al apartado sonoro, como en Operation
Flashpoint, todas y cada una de las armas sonarán de forma
realista, contribuyendo a que nos sumerjamos de lleno en el
conflicto que se nos presenta. Es en este punto donde destaca el
empeño por parte de los desarrolladores por dotar al juego de un
nivel de realismo pasmoso, ya que podemos recibir un balazo, morir,
y después escuchar el estruendo del arma. Y lo peor es que no
sabremos desde dónde nos han disparado, ya que constantemente
estaremos escuchando pequeñas escaramuzas a nuestro alrededor,
vehículos avanzando por todos los frentes, o soldados gritándonos
incesantemente en perfecto inglés (con subtítulos al castellano).
Además, también los desarrolladores han implementado un completo
editor de niveles, algo difícil de manejar, para que los usuarios
puedan diseñar a su antojo sus propios escenarios de batalla, por lo
que además de disfrutar de la gran cantidad de misiones que
Bohemia Interactive ha creado para la ocasión, desde un primer
momento los jugadores podrán disfrutar de los trabajos creados por
otros usuarios.
Conclusiones
Armed Assault se trata de un gran título de acción bélica.
Pese a sus errores en lo referente a la inteligencia artificial, su
planteamiento jugable, así como el impresionante nivel de realismo
alcanzado por los desarrolladores, lo convierten en un producto
único en el mercado del videojuego, lo que lógicamente también lo
limita a un tipo de público muy concreto. Como hemos estado
resaltando a lo largo de todo el análisis, esta nueva creación de
Bohemia Interactive se trata de un simulador de guerra complejo,
difícil de dominar, y muy sufrido en algunas cuestiones (el mínimo
error nos cuesta la partida), por lo que todo aquel usuario que
busque un juego en el que lo más importante sea correr y disparar,
ya puede ir olvidándose de Armed Assault. Como explicábamos,
todo el modo campaña y las misiones individuales que también nos
mantendrán pegados al PC durante semanas, están diseñadas para que
nos movamos con cuidado, que suframos en nuestras carnes los temores
de los soldados en la guerra, y que de verdad nos sintamos como
un soldado más. Como decíamos, los errores más tontos en una
partida se pagan con la muerte, por lo el jugador debe asumir este
principio antes de adentrarse en el fascinante mundo de Armed
Assault.
A todo esto, además, debemos añadirle un gran modo de juego
online que permite que más de cien jugadores combatan en los enormes
entornos de batalla con total libertad, funcionando las partidas con
notable fluidez. Por tanto, estamos ante un gran título que sin duda
encandilará a los aficionados a Operation Flashpoint, pero
que tal vez resulte excesivamente difícil a los usuarios menos dados
al realismo en los juegos de acción.